divendres, 22 d’octubre de 2021

XXXI



Con una aguja al rojo vivo mi madre me escribió en la frente:

«Más vale perder, que más perder».

Nunca me cansé de repetirte

que lo importante es saber encajar los golpes bajos,

sobrevivir, reinventarse si es necesario.

Rebelde, inconformista, ibas a tu aire,

«Si tenemos que salir al campo que sea a ganar».

En la primavera aciaga del año 2020,

que te sacudió brutalmente hasta hacerte perder el sentido,

jugabas encorvado, sometido a la tristeza,

resignado a vivir atrapado en un callejón sin salida.

«O todo o nada!». Tan sencillo, tan contundente.

Y de golpe dejaste caer el rey sobre el tablero,

un terremoto hundió en la pena peones, torres, caballos y alfiles.