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dimarts, 7 de desembre del 2021

XXXVIII



Poco tengo y nada deseo, solo quiero sentir en la boca el sabor meloso de la vida. Decidido salgo cada día en busca de grandes abstracciones como la felicidad, sin encontrar si quiera su rastro. Estoy herido por una gran ausencia que como un agujero negro se ha tragado sueños e ilusiones. Camino bajo la luminosa bandera de la libertad. Por la noche cuando el pueblo duerme, escribo en muros y paredes versos de amor, me acompaña la añoranza y la tristeza. Me podéis encontrar por cualquier sendero escuchando cómo se rompe el silencio en soplar la brisa entre las hojas de los libros que nunca escribiremos.


dijous, 2 de desembre del 2021

XXXVII

 


XXXVII

Como un felino dulce como la miel

llegó un verano Llibertat,

mirada intensa, verbo ágil,

manos nobles, corazón apasionado

y a su paso levantó el vuelo

una bandada de sonrisas esmeralda.

 

Se marchó Llibertat

y los pétalos de las flores se llenaron

con el rocío salobre que inagotable

manaba de nuestros ojos.

 

Fue Libertad y fue Amor y fue Lucha

y en todas partes y en todo momento,

en el corazón de los hombres y de las mujeres,

que conoció dejó su huella de afabilidad.

dissabte, 27 de novembre del 2021

XXXVI

 



Esta última noche

del maldito verano del pandémico 2020

un escozor terrible en los dedos del alma

me empuja a escribir

los versos más tristes que nunca he compuesto .

La derrumbe ha sido terrible,

detrás se ha llevado sueños y ilusiones.

Ahora, pasada la media noche,

me siento solo, airado, frustrado, acabado

viejo e incluso culpable,

culpable de no haberlo visto venir.

Me siento dolido porque no nos has dado

la oportunidad de salvarte.

Escribo atrapado, arrastrado por la tristeza

para decirte que te amé,

que te quiero, y sé que también nos amabas.

Para ti, Arnau Llibertad, como el árbol talado

al que en la cepa le nacen brotes,

aún me queda una brizna de vida,

toda una vida para recordar

todo lo que no podremos vivir juntos.

 

(Con el permiso de los señores

Neruda, Hernández y Estellés).

dijous, 18 de novembre del 2021

XXXV



Si pudiera volver a conversar contigo,

levantaríamos los andamios de la novela

que te apetecía tanto que escribiéramos juntos.

 

Si pudiera volver a tenerte frente a mí,

te miraría a la cara y sin timidez

te confesaría el amor que te profeso.

 

Si pudiera volver a darte un abrazo,

te ofrecería de nuevo todo lo que poseo

para que pudieras hacer realidad tus sueños.

 

Si pudiera volver a verte,

me sentiría obligado a echarte en cara la lista

que como una nota de despedida nos dejaste.

 

Sí, una lista que hablaba de futuro,

de proyectos que tenías 

y todo lo que querías aprender.

 

Si pudiera volverte a ver,

te curaría  las heridas del cuerpo

y sobre todo las del alma

que te empujaron en brazos de la muerte.



dijous, 11 de novembre del 2021

XXXIV



Uno no tiene que vivir la vida de su hijo

ni proyectarse en él ni convertirlo en un títere,

aunque derramemos sobre nuestros actos un río de amor.

Uno tiene que dejar que tome sus decisiones,

que elija, que se equivoque y pague por cada error.

Uno no puede vivir la vida de un hijo,

pero si la mala suerte, como un desalmado,

nos lo secuestra y lo mata hay que ser conscientes

que sin él nuestra existencia habrá perdido el sentido.

dijous, 4 de novembre del 2021

XXXIII

 


A ti, como a mí mismo, te satisfacía ser de pueblo,

de un pueblo de l’Horta de València que subsiste

a la colonización de las formas culturales

de una metrópolis que crece y vive

de espaldas a su propio país,

un país existente en el corazón

de aquellos que nacen con raíces en los pies.

Tenías la facultad de ver

hasta qué punto el pueblo

iba siendo engullido.

Tenías una cierta clarividencia

y luchabas, porque a pesar del tsunami

que lo acabaría convirtiendo en una ciudad dormitorio,

en su centro todavía quedaran

vínculos sólidos y visibles con el pasado

y las generaciones que nos precedieron.

Aun así, nunca te encerraste entre los muros del pueblo,

a ti te ha gustado correr, correr

y a casa tarde o temprano volver.

No has temido el momento de escribir un canto a tu pueblo,

a su paisaje urbano y rural,

a su gente más humilde, más sencilla.

No lo has temido y siempre has tenido clara tu identidad,

has amado tu pueblo y en todo tiempo lo dijiste con la cara bien alta.

divendres, 29 d’octubre del 2021

XXXII

 


No podremos leer nunca más en tus ojos,

esos ojos grandes, expresivos, de iris de azabache.

Eran libros abiertos que emitían luz,

que se dejaban leer cada párrafo

de una manera honesta, transparente.

Había en ellos tatuada la alegría,

la joya de la vida en las dos pupilas.

Bajo las cejas espesas y las largas pestañas,

navegaba bajo el blanco ocular

el deseo, la amistad, el amor, la alegría,

tu espíritu pícaro y divertido

y esa capacidad tuya para ver

lo que a los otros se nos escapaba.

No podremos leer nunca más en tus ojos,

la sombra tenebrosa de la pena

los había tomado como rehenes.

 

No podremos disfrutar nunca más de tu mirada.

divendres, 22 d’octubre del 2021

XXXI



Con una aguja al rojo vivo mi madre me escribió en la frente:

«Más vale perder, que más perder».

Nunca me cansé de repetirte

que lo importante es saber encajar los golpes bajos,

sobrevivir, reinventarse si es necesario.

Rebelde, inconformista, ibas a tu aire,

«Si tenemos que salir al campo que sea a ganar».

En la primavera aciaga del año 2020,

que te sacudió brutalmente hasta hacerte perder el sentido,

jugabas encorvado, sometido a la tristeza,

resignado a vivir atrapado en un callejón sin salida.

«O todo o nada!». Tan sencillo, tan contundente.

Y de golpe dejaste caer el rey sobre el tablero,

un terremoto hundió en la pena peones, torres, caballos y alfiles.


diumenge, 3 d’octubre del 2021

XXX (2019-2020)



Dispensar gasolina en El Puig de Santa Maria.

Dar charlas en institutos de secundaria

con un coche viejo por un país que no quiere serlo.

La radio: promoción, montaje, guión, locución.

Formar parte del colectivo la Comarca científica.

Limpiar platos en una empresa de eventos en Puçol.

Ayudar a un amigo que está a punto de sucumbir

atrapado por los cantos de sirena de los paraísos artificiales.

Colaborar en actividades de promoción del plurilingüismo en la Universidad.

Intentar hacer crecer las primeras páginas de una novela.

Jugar a fútbol-sala

Escribir algún poema y ​​letras de rap llenas de sarcasmo.

Hacer montañismo.

Tener cuidado de una amiga maltratada.

Repartir pizzas con una moto por Puçol,

con la que acabas por tener un accidente en un cruce.

Hacer un posgrado en la Universidad de Valencia.

Estudiar rumano.

Pensar en la eterna asignatura pendiente:

desbloquear el desencaje que tienes con el resto de la familia,

sabes que no son tus enemigos,

pero aun nutre una guerra muda, enterrada.

Estudiar inglés

Repartir hamburguesas por Valencia.

Colección de multas de tráfico.

Volver a enamorarte.

Tener cuidado de los diversos corros del bosque de la amistad.

Asistir al Festhivern después del trabajo.

Hacer de camarero en un bar al barrio del Cabanyal.

 

31 de enero, primer caso de Covid-19 en España.

14 de marzo, decreto de estado de alarma.

Parada general en todo el estado.

Y tu cerebro a mil revoluciones,

no puedes dormir, imposible estar encerrado,

escapadas nocturnas atravesando a pie la comarca

desde el piso del Cabanyal hasta casa,

el estrés enturbia las bienvenidas.

Aislado, fumas y elucubras hasta el paroxismo.

10 de abril, de repente tu mente se colapsa.

 

Vivir deprisa para abrir un camino lleno de incertidumbres.


dimarts, 14 de setembre del 2021

XXIX


A la hora en que los gorriones juegan a la rayuela por las calles,

rompió el silencio el sonido del teléfono móvil,

al otro lado del aparato con voz rota

 anunciaste aguantándote la rabia y la desolación:

—¡Paula, unos tíos me han reventado!

Era una hora menos en San Cristóbal de La Laguna.

Aquella madrugada los violentos habían salido de cacería.

Su presa apareció arrastrándose en la plaza,

su ropa era un mapa donde la geografía del dolor

había sido pintado de rojo a golpes brutales.

Con el corazón en la mano acudiste en su auxilio.

No son tiempos propicios para las buenas personas de Samaria,

y los violentos se ensañaron también contigo.

¡Paula, unos tíos me han reventado!

 

Quince días más tarde, cuando te recibía en el aeropuerto,

me saludaste con una mentira:

—Arnau, ¿qué te ha pasado en la cara?

—Pare, nada, una mala entrada jugando al fútbol.

dilluns, 6 de setembre del 2021

XXVIII

 


Cruzabas la comarca a golpe de pedal hasta Godella,

te empujaba la solidaridad con una causa justa

y te plantaste como una columna de granito

ante un cabeza cuadrada de uniforme

a quien le habían otorgado licencia de perro de presa.

Lo miraste con tus ojos de azabache

y luego, sin levantar la voz,

lo informaste de cuál era realmente su trabajo,

servir al pueblo y no a un poder corrupto.

Asumiste el riesgo de la coherencia

y pagaste con tu dinero

la violencia avinagrada que en este país imponen las togas.

dimecres, 25 d’agost del 2021

XXVII

 


Voy a volver a escribirte, ahora me interesa mucho la política ...

ARNAU ALONSO I SANTOS

(16 de mayo de 2007, de su diario)

 

XXVII

Ser uno entre tantos pero sin ataduras,

ni brújulas alocadas,

ni predicadores laicos que nos arrastran

de una manera estúpida hacia el sectarismo y la confrontación;

consciente de la propia identidad individual,

hijo de un pueblo que sobrevive a pesar de las derrotas.

Ser uno entre tantos para desenmascarar

la avaricia, el egoísmo, la soberbia, el racismo, la injusticia.

Ser uno entre tantos para ser palabra, gesto, diálogo.

Ser uno entre tantos para crear, construir, luchar y combatir.

Ser uno de los que no tienen espera, de los que no se callan,

de los que cantan a la esperanza, a la hermandad

y un día confían levantar bien alta la bandera de la libertad.

diumenge, 15 d’agost del 2021

XXV

 



De las pocas cosas que aprendí

durante mi patético paso por el ejército

hubo la de saber emplear un peine y unas tijeras.

Durante un año pasaron por mis manos

tantas cabezas como por las de Madame Guillotine

durante el reinado de terror francés;

todo el mundo me pagaba con una caña de cerveza.

Llegué a beberme toda la cerveza

que aparece en la poesía de Bukowski.

A pesar de la práctica, nunca

alcance el nivel suficiente

como para poder ejercer el oficio

una vez licenciado de las fuerzas armadas.

Pelé a mi padre, a mi padrino...

También fui tu peluquero.

Tenías un cabello fuerte, sano, agradecido,

un nacimiento en el cuello perfecto

y un puente sobre la oreja bien definido.

Tus cabellos soportaban con armonía los trasquilones

y las escaleras hacia ninguna parte.

Te cortaba el cabello y a ti te gustaba,

como a un maestro de obra, dirigir la operación.

Sabías con una exactitud milimétrica lo que querías.

Eres consciente de que detrás de un corte de pelo

hay una manera de ver y entender el mundo,

y no querías que nadie en nombre de la moda te definiera.

De tu imagen, como de tu destino,

tenías que llevar tú el timón.

dimecres, 11 d’agost del 2021

XXIV

 


Ahora que has atravesado la línea oscura de la verdad:

la de saber si hay o no vida después de la muerte,

me retornan como un eco claro y sereno

las preguntas que me hiciste

y de las que nunca te ofrecí una respuesta.

Pare, ¿por qué no te mojas?

Lo decías como si yo fuese uno de esos poetas

que desde su torre de marfil

observan con desdén el devenir del mundo.

Pare, ¿por qué no te mojas?

—Hijo, porque el último torbellino de un naufragio

me estaba arrastrando irremediablemente

hacia las profundidades tenebrosas de la depresión.

dilluns, 2 d’agost del 2021

XXIII

 


Te das cuenta de la falsedad

en la que vives, tú y tu gente.

ARNAU ALONSO Y SANTOS

 


Teoría del 'postureo' según Arnau

 

Atrapados como un insecto en el cristal de la falacia,

en la busca desesperada de treinta segundos de fama,

que como una dosis de la dama blanca crees que te corresponden

y que te acabará convirtiendo en un títere.

Hemos tatuado delante de un número infinito de palabras

la palabra «pos»: posmodernidad, posnacional,

posverdad, posposteridad, poshumano.

Ensayamos delante del espejo del camerino

un gesto, un movimiento, una pose,

y lo hacemos como un viejo actor hambriento de aplausos,

con el fin de agradar o de impresionar

una colección de individuos a la que en realidad

les importas la deposición maloliente de un brontosaurio.

¡Cuanto más postura más impostura!

Pare, a ti no te hacen falta las redes sociales.

Ni mucho menos las poses de los poetastros.

dijous, 29 de juliol del 2021

XXII


Tenías muy claro que la tiranía

es una familia de malas hierbas

que se adaptan a cualquier terreno y clima

por eriales y rigurosos que sean.

Que hay de desmesuradas y de imperceptibles.

La tiranía impone discursos,

empobrece el pensamiento,

la diversidad cultural,

acapara el poder y el capital,

incluso controla las simientes

de lo que un día nos nutrirá.

Las malas hierbas de la tiranía

se deben combatir con

el corte afilado de la azada.

Tú, hijo, también fuiste un día labrador,

ninguna generación te separaba del terruño.

Mirabas atrás recuperando viejas simientes,

mirabas adelante buscando la complicidad

de la tierra, de los ciclos anuales.

Tenías alma de campesino

y aspirar a tener tu propio maset,

un espacio de paz donde pudiera reencontrarse

el hombre poliédrico que eras.

dimarts, 20 de juliol del 2021

XXI

 


Mantengo el ritmo del poema,

escucho el latido que me impulsa

a escribir cada estrofa.

Controlo la respiración de las palabras,

las emociones que me pueden hacer desfallecer

y abandonar en el penúltimo verso.

Solo, desnudo, con mi dolor y el oficio aprendido

evitando que la técnica secuestre lo que hago

y lo deje como un divertimento perfecto.

Soy un obrero de las letras.

 

Mantenías el ritmo de cada zancada,

Controlabas con inteligencia la respiración,

las pulsaciones, incluso las emociones,

dosificando tus fuerzas,

sufriendo en algún momento del camino.

Corrías contra ti mismo por placer.

Rodeado de corredores,

no pretendías ganar la carrera,

sólo disfrutar de la experiencia

y eso era todo y eso era suficiente.

Te sobraba con saber que podías conseguirlo.

Como el escritor, con una fortaleza interior inmensa el atleta.

dissabte, 3 de juliol del 2021

XX

 



Sí había caminos,

sólo había que mirar con atención

el paisaje para descubrirlos.

Las sendas, los caminos

están allí ocultos a veces entre la maleza.

Antes habían sido recorridos

por otros viandantes.

Caminabas y con paso ligero

te reencontrabas con el bosque, con la montaña,

con el valle, con el marjal.

Identificabas las huellas

de las generaciones que te precedieron,

y su lucha por la supervivencia cotidiana.

Adicto a la belleza,

a la variedad cromática que la luz

infunde en un espacio,

que reaparece ante ti diferente.

Caminando, tu reto no fue nunca

llegar hasta la cima, a una meta,

sino rehacer el camino, compartiendo

cada paso con un amigo.

 

Caminando,...

de golpe te has parado

y con dolor y tristeza iremos viendo

como se va quedando atrás

quien un día fue fuerte como las águilas.

dijous, 24 de juny del 2021

XIX


Desde la adolescencia, quizá incluso antes,

cuando corrías medio desnudo entre los ciruelos

mientras los adultos preparábamos la paella,

que no podías soportar el dolor, el suplicio

de la gente que la vida había herido.

Podía sonar el teléfono en la madrugada

y tu, despierto, pasabas horas pegado

al aparato velando por tu amigo.

O salías de casa escondidas como un ladrón

y bajo la luna con la bicicleta cruzabas el término municipal

para escuchar tu amiga que te necesitaba

y le ofrecías la rosa blanca y roja de tu sonrisa,

y tu maullido de ánimo y de coraje.

 

Sigue siendo un buen gato

y desde allí donde estés cuídanos

como sólo tú lo sabías hacer.

dijous, 17 de juny del 2021

XVIII

 



De blanco como un panadero,

amasando bolas de piel de ternera.

La calle tomada por el juego ancestral de la tierra.

Seis individuos con fajas rojas y azules.

Saca el feridor  lanzando la pelota 

por encima de la cuerda y cae en el dau,

la golpea de volea el mitger

y de bot i braç la devuelven los azules.

Cruza el aire como una golondrina

y llega hasta el extremo de la calle,

parece inalcanzable.

Y de buenas a primeras el resto la saca

con más amor propio que técnica

dejando los adversarios paralizados

viendo como despega una cometa

imposible de atrapar.

-Quinze pa'ls rojos! -grita el que lleva la cuenta.

Y yo sonrío desde debajo de la cuerda

orgulloso de tener un hijo que no da ni media por perdida.