dijous, 29 de juliol de 2021

XXII


Tenías muy claro que la tiranía

es una familia de malas hierbas

que se adaptan a cualquier terreno y clima

por eriales y rigurosos que sean.

Que hay de desmesuradas y de imperceptibles.

La tiranía impone discursos,

empobrece el pensamiento,

la diversidad cultural,

acapara el poder y el capital,

incluso controla las simientes

de lo que un día nos nutrirá.

Las malas hierbas de la tiranía

se deben combatir con

el corte afilado de la azada.

Tú, hijo, también fuiste un día labrador,

ninguna generación te separaba del terruño.

Mirabas atrás recuperando viejas simientes,

mirabas adelante buscando la complicidad

de la tierra, de los ciclos anuales.

Tenías alma de campesino

y aspirar a tener tu propio maset,

un espacio de paz donde pudiera reencontrarse

el hombre poliédrico que eras.