dijous, 17 de juny de 2021

XVIII

 



De blanco como un panadero,

amasando bolas de piel de ternera.

La calle tomada por el juego ancestral de la tierra.

Seis individuos con fajas rojas y azules.

Saca el feridor  lanzando la pelota 

por encima de la cuerda y cae en el dau,

la golpea de volea el mitger

y de bot i braç la devuelven los azules.

Cruza el aire como una golondrina

y llega hasta el extremo de la calle,

parece inalcanzable.

Y de buenas a primeras el resto la saca

con más amor propio que técnica

dejando los adversarios paralizados

viendo como despega una cometa

imposible de atrapar.

-Quinze pa'ls rojos! -grita el que lleva la cuenta.

Y yo sonrío desde debajo de la cuerda

orgulloso de tener un hijo que no da ni media por perdida.